Azua Cigars – Pueblo Viejo

Azua es una provincia dentro de República Dominicana y este cigarro, al igual que el La Recta son productos que, más allá de destacar a RD como muchos otros, éstos van más a fondo y destacan Azua. Por eso el mapa que sale en la anilla es de la provincia y La Recta ilustra es la carretera que carece de curvas y sirve como punto de entrada al pueblo. Precisamente, el Pueblo Viejo y de ahí el nombre de este cigarro. Ambos productos de la marca están ideados para el fumador novato, por lo que no ofrecen fumadas necesariamente complejas, sino algo para atraer a fumadores que están iniciándose y por eso es ideal para cualquier paladar. Supuestamente Azua es una de las regiones de RD donde se cosecha y siembra tabaco, especialmente el tipo llamado Andullo, y que la región es una de las más destacadas después de Tamboril. La marca fue creada durante la pandemia y salió al mercado con tres productos a principios de 2021.

Haciendo buen uso de las palabras de sus dueños, el Pueblo Viejo es, precisamente un cigarro de fortaleza media, con aromas sutiles y sabores tenues, y eso es precisamente lo que parece que va a ser, pues en su capa Habano 2000 ecuatoriana hay aromas muy sutiles a cuero y cartón, mientras que en el pie se destaca también esa nota de cartón, con notas suaves de madera. Lo pico con la guillotina plana y la calada en frío sigue esa tendencia de sutileza y tiene aromas de madera, paja y vainilla. No hay mucho más, pero sí puedo destacar que se ve muy bien construido y aunque el corte que le hice con la guillotina fue bastante superficial, el tiro salió perfecto.

Desde las primeras caladas es fiel a esa misma idea de sutileza en sus sabores. Se podría decir que no es complejo y sería verdad, pero no por ello es un cigarro que no guste. De hecho, las primeras caladas tienen sabores a madera y paja, con algunas notas cítricas de cáscara de limón y una nota muy herbácea hacia la mitad del cigarro. Como he mencionado anteriormente, los cigarros con cañón menor a 5 pulgadas los divido en dos mitades y no tres tercios como el resto de las fumadas. El retrogusto tiene un toque de picante, pero no de pimienta, pero sí quema muy bien y tiene un anillo de combustión considerablemente recto. La ceniza destaca algunas «pecas» blancas que hablan mucho de los minerales y específicamente el magnesio en el suelo de la cosecha. La fortaleza es baja, con una intensidad media-baja.

Comenzando la segunda mitad confirmo que es la mejor manera de dividir el cigarro, pues es en este momento que hay una evolución en los sabores y destaca una nota más dulce o mejor dicho más cremosa en la fumada, con sensaciones de vainilla y notas dulces a lo largo de la fumada y, gracias a que es el final de la misma y el cigarro se va calentando en cada calada, esas notas se mantienen largo rato en boca, aunque el retrogusto también se hace más picante. Los sabores siguen presentes hasta la última calada, que llega 50 minutos después de haberlo encendido, denotando una muy buena construcción, humo abundante y una fortaleza media, con intensidad al mismo nivel.

Algo positivo que destacar de la línea de los Azua es que cumplen a cabalidad lo que prometen. Definitivamente son cigarros hechos para principiantes, incluso mencionan que también pueden ser cigarros para personas que fuman más de uno al día, en donde el La Recta es un cigarro para media mañana, el Pueblo Viejo es un cigarro para después de almorzar y un tercero llamado Trilogía puede ser para cerrar el día. Sería interesante hacer la prueba, aunque de momento me toca es cerrar este Pueblo Viejo, que en verdad no es tan suave como dicen, pues en la segunda mitad se fortalece un poco, aunque no lo hace tanto en intensidad de sabores, pero sí hay un cambio. Tengo muy poco negativo que decir de él, solo que me gustaría más si estuviese disponible en una vitola mayor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Puente
Marca: Azua Cigars
Modelo: Pueblo Viejo
Dimensiones: 4 x 52
Tamaño: Robusto (Short Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano 2000)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: N/D
Puntuación: 81

Ron: Outlaw Bourbon

Cuando estuve probando los productos de Outlaw, recuerdo que me recomendaron este llamado Bourbon por estar finalizado en barrica ex-bourbon y lo primero que pensé es que sería el más básico de todos.

Me explico: Outlaw es una empresa escocesa que compra rones de Trinidad para finalizarlos y embotellarlos en Escocia. Estos rones añejan de 3 a 11 años en Trinidad, en barricas ex-bourbon, y luego son transportados a Escocia, en donde son envasados en barricas distintas durante un año para un finalizado distinto en un lugar distinto.

Nótese que mencioné que las barricas del finalizado suelen ser diferentes. Siendo en Escocia, las barricas por supuesto que van a ser de whisky escocés. Así son casi todos sus productos, pero éste es una excepción, pues es finalizado en el mismo tipo de barricas en las que añeja originalmente. Aunque no es la misma barrica per se.

Así que al final el finalizado es en ex-bourbon como es su añejado original. Pensé que no sería gran cosa y con esa mentalidad lo probé. Es embotellado al 43%.

En copa es de un color ámbar intenso, con destellos rojizos. Pero tiene unos aromas mucho más interesantes a los que esperaba. Tiene notas de vainilla y caramelo, como son de esperar, pero una fuerte de cáscara de naranja y eso también es esperado. Pero lo que no esperaba era la variedad de frutas como pera y manzana, y eso me tomó por sorpresa, porque son intensos como si fuese manzana horneada. También hay una cáscara de limón francés muy interesante.

En boca no pega tanto en alcohol, pero sí tiene sabores muy intensos. Destaca la vainilla y el caramelo, porque tienen que destacar, pero también hay notas fuertes de canela, nueces y mermelada de manzana. En verdad no sé si existe la mermelada de manzana, pero es algo como una compota quizá. También hay abundante canela y cáscara de naranja. El retrogusto incluye manzana y naranja, con vainilla.

Me impresionó bastante este Outlaw Bourbon, especialmente porque sí, son sabores de barrica ex-bourbon, pero también hay una abundancia de ellos. En otros productos de Outlaw lo que destaca es el contraste entre los sabores típicamente tropicales de ron vs. los sabores típicamente escoceses de whisky o del añejado en Escocia. Pero este ron es como una concentración de los sabores típicos del añejado en ex-bourbon y no mucho más. Pero con muchos matices de ese estilo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Angostura Distillery / Outlaw Rum
Nombre del Ron: Bourbon
Marca: Outlaw
Origen: Trinidad / Escocia
Edad: NAS
Precio: $170
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 89

Tatuaje – Jason (Toro)

Su nombre completo es Monster Mash Jason, pues este cigarro de Tatuaje es parte de la colección Monster Mash, que es solamente una de las distintas presentaciones en las que viene esta línea de Tatuaje que rinde tributo a los monstruos famosos del cine y la literatura, por medio de blends completamente distintos. Originalmente se llamaba JV13, pero ambos representan a Jason Voorhees, el personaje principal de las películas de Viernes 13. De toda esta línea Monster Mash es la séptima presentación distinta y contiene 13 cigarros distintos que ya se han visto en otras vitolas en alguno de los samplers anteriores, más uno nuevo que no existía antes. Sin embargo, aunque compré la caja de la serie, vino incompleta pues se la compré a un amigo que se fue del país, aunque se fumó como dos o tres solamente. El tabaco del Jason es el mismo del JV13, con una capa Connecticut Broadleaf, y capote y tripa nicaragüenses.

El color de la capa del Jason es bastante oscura, pero no tan venosa como la mayoría de las capas Broadleaf que he probado recientemente. Tiene una textura rugosa y ligeramente oleosa y la anilla roja hace un buen contraste con el resto del cañón del cigarro. Esta capa tiene aromas ricos a chocolate y establo, mientras que la calada en frío da notas dulzonas que incluyen chocolate negro y pimienta dulce.

Algo que usualmente describe las experiencias de muchos cigarros de capas maduras es la tendencia hacia los sabores dulces y este Jason realmente las tiene, con notas que apuntan hacia el chocolate negro y con leche, café cremoso, tierra, pimienta dulce y especias dulces, con un tiro que permite el paso abundante de aire y la salida también abundante de humo, y una ceniza intensamente pálida que se sostiene durante todo el tercio y es al final de él que me la eché encima. El retrogusto es intenso en su fortaleza picante, por lo que intento solamente un par de veces y luego apenas suelto el final del humo por ahí. La sensación en boca es como si acabara de comerme una barra de chocolate, lo que destaca una intensidad media-alta con una fortaleza más o menos al mismo nivel.

En el segundo tercio esa nota intensa y agresiva de pimienta se suaviza un poco, pero las notas dulces siguen teniendo un toque picante, que acompañan notas de tierra húmeda y chocolate entre las principales. Entre los sabores secundarios hay notas de cuero, vainilla tostada y dulce de azúcar. La quemada es magistral, mientras que el humo es abundante y rico, lo que destaca una intensidad media-alta con una fortaleza media, pero que en cualquier momento despega de nuevo.

El sabor del Jason no cambia mucho en el último tercio, pero sigue la tendencia que comenzó a principios del segundo, con sabores abundantes de chocolate y tierra húmeda entre los principales y sabores dulces a vainilla y cuero entre los secundarios. Hay una menor intensidad picante, pero todavía es con cierto miedo que le doy toques al retrogusto. La ceniza, que siempre se ha sostenido muy bien, en este tercio comienza a desmoronarse fácilmente y ese es quizá el mayor cambio, pues la fortaleza sigue en media y la intensidad en media-alta. Las notas dulces de la capa maduro siguen muy presentes y al cabo de una hora y 45 minutos, dejo al Jason ahogarse en el lago.

El Jason me gustó mucho y entre todos (los 3) que he fumado, creo que es mi preferido, aunque todavía quedan muchos y la realidad es que cada uno es muy distinto al anterior. Creo que lo que más destacó en éste fue la calidad de su construcción, aunque tampoco recuerdo que los demás me hayan dado problemas. La combinación de sabores de tierra húmeda con los sabores de chocolate como principal de verdad le aportan bastante a esta experiencia, pero como dije, no recuerdo que alguno de los anteriores haya dejado de ser bueno. Aunque confieso que este es el primero del que consideraría comprar más.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Monster Series Jason
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 91

Alec Bradley – Black Market (Churchill)

Volvemos a un cigarro que tenía un buen tiempo sin tocar. Lo había reseñado en 2017 y en 2019 reseñé una versión Estelí del cigarro. Luego, en marzo de este año reseñé el Filthy Hooligan de la misma línea. Pero ese original de 2017, que reseñé en toro, simplemente no me había gustado mucho y le terminé dando 79 puntos por ser, como dicen los americanos, un one trick pony, o un cigarro que simplemente aporta uno o dos sabores y no mucho más. Dicho eso, me llamó bastante la atención cuando vi que en su vitola Churchill, se había colocado entre los mejores cigarros del año 2022, según Cigar Aficionado. Dado que es la vitola en lo que lo tengo, decidí aprovechar para reseñarlo.

Algo curioso del Black Market es que tiene tabacos de cuatro países: capa nicaragüense, capote Sumatra ecuatoriano y tripa hondureña y panameña. También cuentan que solamente se usaron hojas viso y ligero en su confección, por lo que no tiene las llamadas volado ni seco, que son muy usadas en la fabricación de tabaco. Sin embargo, su nombre no tiene mucho que ver con el cigarro, pues no hay nada ilegal ni de ‘mercado negro’ sobre él. Pero la capa del cigarro es bastante oscura y hasta ahí llega cualquier similitud que pueda existir entre el nombre del cigarro y su apariencia. Esta capa nicaragüense tiene aromas intensos a chocolate, café y un toque de cuero. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas muy similares de café y chocolate, aunque ese cuero no se siente y es sustituido por una ligera nota metálica. Dado que el cigarro se trata de un Churchill 7 x 50, aquí no ando con apuros de encenderlo rápido.

Es muy curioso como el Black Market lleva la anilla en el centro, sobre todo porque antes de elegirlo para fumar llevaba una anilla que cubre la mitad del cigarro y cuando quitas ese cartón, te encuentras con esta pequeña anilla, que realmente no me he atrevido a mover hasta su punto habitual, pues no quiero llevarme un trozo de capa en el camino. Desde el encendido, el Black Market desprende muchísimo humo en cada calada, lo cual se traduce en una buena cantidad de sabores ricos desde el inicio, que incluyen notas de madera como de leña, carbón y roble, con notas más suaves de hierbas y tierra húmeda. Una de las razones porque le di 79 puntos al original era porque destacaba básicamente un solo sabor y juzgando por el primer tercio de éste, creo que va a ser una experiencia similar. Si bien hay matices de madera, todos son de madera. La sensación picante en la nariz es baja, pero quema muy bien, en verdad, con una intensidad media y una fortaleza al mismo nivel.

En el segundo tercio los sabores siguen teniendo un marcado énfasis en la madera, destacando esos mismos de roble, leña y carbón vegetal, pero también incluye notas adicionales de otros tipos de madera como cedro y madera balsa, pero siempre con un toque ahumado también. Sí hay sabores que no son solo de madera, pero se sienten secundarios y esporádicos, incluyendo esos de tierra húmeda y, a partir de la mitad del Black Market, notas de té negro. Así que se puede decir que el cigarro es consistente con su primer tercio si quisiéramos hablar bien de él, o que es lineal y plano, si quisiéramos hablar mal. En cuanto a la experiencia, la verdad es que va muy bien, con una quemada muy recta, tiro perfecto, humo abundante y una fortaleza media, con intensidad media también. No es la fumada más agradable pero la estoy disfrutando, aunque no sea variada de sabores.

No hay grandes cambios en el último tercio, con la mayor intensidad de los sabores aún dedicada a matices de madera que siguen siendo de carbón vegetal y roble, pero también con notas de cedro y madera balsa. Hay notas de cuero y tierra, principalmente en el retrogusto pero se sienten también en el paladar, muy sutiles. El humo sigue siendo abundante y cada calada me da una intensidad media y fortaleza similar. Me dura dos horas y 20 minutos el Black Market y finalmente lo dejo a un lado. Quemó muy bien y no se apagó en ningún momento, incluso dejándolo a un lado durante un tiempo que excedió los 3 minutos.

Aunque la experiencia fue, efectivamente, lineal y muy similar, no siento que haya sido negativa. No fue la mejor tampoco y siendo un Churchill con una duración tan larga, sí hubo momentos en los que quería que llegara una transición o un cambio. Precisamente porque no es una mala experiencia, creo que con un buen ron sería una combinación ideal y creo que es la razón por la que volvería a comprarlo, pues ese debe ser un buen maridaje. También porque no tiene mal precio, pues este Churchill puede costar menos de $8 (en USA), y por esa duración son pocas las opciones de esta calidad. En general, no es un cigarro de 79 puntos, pero no es mucho más. La construcción es perfecta y todo lo demás es un tema de subjetividad y cómo desees acompañarlo. No sé cuál será su destino con el cambio de dueños de la marca, pero no sería una gran pérdida si dejasen de hacerlo, pues en este rango y con estos sabores, las opciones son múltiples. Pero ésta es una de las buenas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Alec Bradley
Modelo: Black Market
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Jalapa Colorado maduro)
Capote: Ecuador (Sumatra)
Tripa: Honduras (Jamastran), Panamá
Precio: $7,50
Puntuación: 83

Whiskey: Jack Daniel’s Single Barrel Select

La línea Single Barrel Select de Jack Daniel’s fue lanzada en 1997. Se puede decir que fue un fracaso inicial porque la marca no hizo mucho por explicar de qué se trataba el producto y en ese momento el clásico Old No. 7 era mucho más barato. Quizá el mercado no apuntaba tanto a un producto premium como hoy en día.

Recuerda (si es que puedes) que en 1997 el internet no era tan masivo como lo es hoy y había muy pocos recursos para que la gente encontrara información sobre qué era este nuevo lanzamiento. Pero Jack Daniel’s tenía suficiente fama para que varios de sus clientes dieran el paso y probaran el whiskey, aunque no tanto como para llamar la atención de nuevos compradores.

Pero algunas décadas después, con más información disponible, el bourbon de todos los estilos comenzó a despegar. Pero la marca Jack Daniel’s no se pudo montar en esa ola y aumentar al mismo ritmo, a pesar que técnicamente el Tennessee Whiskey y el bourbon son esencialmente muy parecidos.

Lo cual nos llevaría a pensar qué tiene este Single Barrel Select que no tengan otros. Los galpones de almacenamiento de barricas de Jack Daniel’s tienden a ser bastante altos y los cambios de temperatura entre las barricas más altas y más cercanas a la fuente de calor del techo y las más bajas tienden a ser muy grandes. A mayor temperatura, m´s interactúa el alcohol con el oxígeno y el producto final es más rico en un menor tiempo. Sin embargo, también se evapora más.

La serie Single Barrel Select supuestamente selecciona las barricas más altas de los galpones, con hasta 5 años de añejamiento en el calor de Tennessee. Luego es hidratado hasta 47% de alcohol y finalmente embotellado.

La botella es singular, aunque hay distintas versiones del Single Barrel y una vez que las comparas te das cuenta que lo que cambia es básicamente la etiqueta. Pero la botella tiene su encanto. El líquido también, porque tiene aromas a miel y azúcar cristalizada, madera tostada, canela y cáscara de manzana. Pero también notas de banana y vainilla, pero más como una crema dulce de ellos, como si vinieran entre alguna galleta.

En boca me sorprenden los sabores dulces, principalmente porque el bourbon y el Tennessee Whiskey no son destilados que se caractericen por serlo, aunque muchos de sus sabores recuerdan productos dulces. Hay notas de caramelo y miel que parecen cubrir a los otros elementos del sabor, que incluyen nueces tostadas, roble, banana y vainilla, pero también notas florales. En el retrogusto me encuentro con cáscara de banana y mucha madera.

El Jack Daniel’s Single Barrel Select es un Tennessee Whiskey de los buenos, pero no de los antiguos. Como pasa con casi todos los destilados, hay algunos añejados poco tiempo que pueden ser buenos y otros añejados mucho tiempo que no son necesariamente buenos. En esta ocasión tenemos uno bueno, con poco añejamiento, y por eso no esperaría pagar mucho. Afortunadamente, eso ocurre y este producto no supera los $50. Pero hay que tener en cuenta que es un whiskey «joven» también y pagar más de eso no sería justo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Jack Daniel’s Distillery
Nombre del Whiskey: Single Barrel Select
Marca: Jack Daniel’s
Origen: USA
Edad: NAS, pero alrededor de 5 años
Precio: $47
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 86

Camacho – Connecticut (Churchill) (vintage)

Hasta este momento, cualquier Camacho que haya reseñado antes corresponde a la nueva era de Camacho. Esto es porque la marca Camacho fue creada originalmente en 1961 por Simon Camacho, recién exiliado cubano en ese momento. Simon murió en 1990 y en en 1995 la marca fue adquirida por la familia Eiroa, trasladando la fabricación de sus productos de Nicaragua a Honduras. En 2008, la marca Camacho y su fábrica en Danlí, Honduras fueron vendidas al grupo Oettinger Davidoff, aunque la familia Eiroa mantuvo las fincas de tabaco en esa ciudad. Hoy en día, el grupo dueño de Camacho es simplemente Davidoff. Pero el cigarro que voy a fumar hoy es parte de la producción de los Camacho fabricados por la familia Eiroa, y es un producto que fue fabricado entre 2002 y 2008, por lo que podría tener entre 16 y 22 años de guarda.

Confieso que no tengo muchas esperanzas por el cigarro, pues con el paso del tiempo el tabaco en general tiende a suavizarse, sobre todo el que no es cubano. Pero el hecho que sea de un tipo de fabricación que tiene más de 15 años de antigüedad, puede ser distinto a lo esperado. Por lo pronto el cigarro se ve de maravilla y si no fuera porque parece casi inexistente en internet, no podría determinar su origen, aunque sí reconozco que la anilla es del Camacho pre-Davidoff. La capa es brillante y muy lisa, con aromas a caramelo, paja y un suave toque de madera, mientras que en el pie se sienten notas herbáceas pero más como de un vivero, con notas de paja y galletas danesas. Finalmente lo pico y en la calada en frío me encuentro con notas de caramelo Kraft, mazapán, madera y un toque de pimienta.

Las cejas se me elevan desde las primeras caladas de este Camacho Connecticut. Al momento de fumarlo en verdad no tenía mucha idea de la edad del cigarro, de eso me enteré mientras escribía esta reseña, pero sí sabía que más de 10 años debería tener. Con esa guarda y esta capa tan clara, no esperaba mucho, pero desde el inicio es obvio que esto será una experiencia. Los sabores de canela, madera, golden syrup, galletas danesas y almendras son abundantes y envolventes. Hay un toque suave de pimienta, principalmente al final del sabor del paladar, pues no parece llegar al retrogusto, pero en donde le da potencia al resto de los sabores y lleva la intensidad a media, con una fortaleza media-baja, más una quemada muy decente y la tendencia a mantener una ceniza larga, que con un cepo inferior a 50 es todo un logro, pero igual prefiero no arriesgar mucho.

En el segundo tercio las notas picantes se refuerzan un poco, pero los sabores predominantes del Camacho Connecticut son de golden syrup, maple, canela y almendras, mientras que en el retrogusto destacan las almendras y vainilla. Estos sabores se mantienen prácticamente durante todo el tercio, reforzando la fortaleza pero no tanto la pimienta hacia el punto medio del cigarro, aunque hay sabores como el de almendras y el de golden syrup que se sienten con mayor intensidad después de la mitad. La ceniza no se sostiene tan bien, pero no me da realmente problemas de quemado ni de tiro, siempre que no le dé caladas muy seguidas.

En el último tercio se le comienzan a notar los años al Camacho Connecticut y la intensidad de la mayoría de los sabores se reduce drásticamente, mientras que la fortaleza se mantiene más o menos en los mismos niveles pero liderada únicamente por notas picantes que no son necesariamente de pimienta. El sabor principal en este último tercio es dulce, pero con excepción del inicio del tercio, donde ese golden syrup se mantiene obvio, a lo largo del resto del tercio los sabores son simplemente dulces, por lo que este último tercio se hace aburrido y eterno, apenas con sabores dulces y picantes, pero sin matiz alguno. Me toma dos horas y media fumar este Camacho Connecticut hasta la última calada.

Creo que nunca he llegado a dos horas y media de fumada en un Camacho, aunque con exepción de algún 6 x 60, nunca he fumado uno con estas dimensiones. Los dos primeros tercios del cigarro fueron sorprendentes por el tiempo que tiene de guarda y cuánto se ha mantenido, pero de verdad era esperar mucho de un cigarro que ya está sobregirado que el último tercio estuviera igual. El tema es que al ser un Churchill y pasar tanto tiempo quemando, el último tercio tiene fácilmente dos horas pasando humo, aire y cambios de temperatura. En el primer tercio, el humo era frío, pero ya al final era demasiado. Curiosamente, tengo un Camacho Connecticut de los post-Davidoff y sería interesante comparar la experiencia. Ahora tocará ver cuándo y dónde lo coloco entre las reseñas. Como pasa con estos cigarros que hoy son inexistentes, sería injusto ponerle una puntuación, porque quedará como un inalcanzable para muchos y luego de hasta 22 años de guarda, hay varias variables que afectarían la fumada, que van desde la guarda hasta la calidad. Pero si lo puntuara, estaría fácilmente en mi Top 10 del año.

Ficha Técnica:
Fabricante: Eiroa
Marca: Camacho
Modelo: Connecticut
Dimensiones: 7 x 48
Tamaño: Churchill
Origen: Honduras
Capa: USA (Connecticut Shade)
Capote: Honduras (Corojo)
Tripa: Honduras
Precio: N/D